jueves 2 de julio de 2009

El traje del emperador

Me compré una parka militar en el rastro y fuí al cumpleaños de mi abuela.
Ella me dijo: "vas hecho un Adán". Mis primas pequeñas se rieron. Con una
mano delante y otra detrás, tape como pude el lugar donde se suponía que tenían
que estar mis vergüenzas, y decidí regalarle mi parka mágica a la profesora de
francés. Conté asta diez y esperé a verla desnuda, convertida en una Eva.

Para compensar mi arranque de abstracción voy a hablar de cirugía estética. Tengo una teoría sobre ella, creo que funcionan igual que el traje del emperador. Os acordáis aquel cuento en el que un sastre convencía al exigente emperador de que le había hecho un traje maravilloso y lo que pasaba es que iba siempre en pelotas y nadie se atrevía a decírselo?. Pues eso pasa con el mundo operado. Quien se la hace se ve mucho mejor, y quien te mira te ve con forma de globo. Globos en vez de tetas, labios de pez globo, bolitas de mofletes...
Me gustó el otro día oir hablar a Geraldine Chaplin en El Hormiguero, decía que con su cara de pasa no dejaba de hacer películas. El planchador de Hollywook ha acabado hasta con las arrugas de las caras. Ya no quedan mujeres viejas. Y las señoronas plastificadas ya no entienden porqué no les llaman para salir en bolas.

Eso me hace pensar en un post que he leído hace poco en un blog que ya no se usa, encontré el link en el blog de María. El blog en cuestión se llamaba Marika Mala y el último post iba sobre Donatella Versace, lo que más gracia me hizo al leerlo fue aquello de la Versachización de algunas famosas. Me encanta, no me había pasado inadvertido el fenómeno por el cual ves un vídeo musical y no sabes si la que canta es Beyonce, Shakira, Jennifer López o Maria Carey, ni el hecho de que para mí Ana Obregón y Bibiana Fernández hayan acabado con la misma cara. Pero ponerle un nombre a todo esto me pareció simplemente maravilloso. También advertía del peligro de que Patricia Conde se estuviese transformando en otra Donatella. Y razón no le falta, creo que me cae bien esa chica... pero sus estilismos están alcanzando un barroquismo desenfrenado, creo que en algún lugar del tercer mundo hay un niño de cinco años amasando día y noche las tinturas para fabricar su eye liner, ese mismo que usa con desenfreno... por dios, que el programa es diario, así va a acabar como poco con el amazonas! La he conocido en persona y me parece una chica monísima, además es más joven que yo, sin embargo su peinado y maquillaje empiezan a convertirse en algo parecido a obras de ingeniería. Qué necesidad...
A lo que iba, que me gusta Geraldine Chaplin haciendo de abuela. Que me llama la atención que en Elígeme se lleven siempre a las delgadas aunque sean más feas que las gordas, y que me asusta un mundo en el que todo el mundo se parezca a Donatella. ¿Será posible que para decir esto haya escrito todo un post?.

miércoles 24 de junio de 2009

semillas de la suerte

Lo que os contaba, en algún momento tenía que seguir con mi post sobre las plantas, aquí va la segunda parte.
En el barrio de mis padres, San Blas, hay una señora que se ha hecho su propio jardín en el parque. Los jardineros se lo respetan y ella se ha hecho con una pequeña parcela de terreno plagada de pensamientos y geranios entre los consabidos romeros y lavandas que pueblan por defecto toda zona verde de nueva construcción.
Es una mujer especial, probablemente conocerla no merecería la pena, pero basta con mirarla. Su cuerpo es uno de esas maquinarias oxidadas que lucen algunos viejos, las piernas separadas de forma inverosímil, las caderas a un palmo de la barbilla, los brazos que se mueven cada vez que da un paso... Cuando veo a esos viejos siempre pienso en las pelis con efectos especiales, en los robots de Terminator o en los dinosaurios de Jurasic Park. Me gusta la idea de que una vez al año se llevan a mi señora a Hollywood a estudiar su anatomía, para crear seres que se mueven por poleas con un enano dentro... Estancias cortas, claro, porque esta mujer tiene que cuidar de su jardín.
Desde que vi por primera vez el jardín conquistado, tuve ganas de hacer lo mismo, mi amiga B. me ha comentado que eso se hace mundialmente en plan guerrilla urbana para revindicar más espacios verdes, eso me molesta un poco, alguien ha tenido la misma idea que yo, y lo que es peor, lo ha convertido en movimiento. El ser humano tan obsesionado con esconderse detrás del grupo...
Pese a que sea una idea usada y de segunda mano, yo sigo muy interesada en saldar mi cuenta con las plantas, así que me he provisto de algunas semillas, que llevo siempre en el bolsillo y voy dejando al azar por todo pedazo de tierra que encuentro por mi camino. Si me leyese lamari me encanta, pensaría que eso es uno de sus encantos, pero me da igual, lo he convertido en mi propio objetivo. Me gusta la idea de plantar y sembrar, me hace pensar que estoy generando algo.
Os invito a animaros, será divertido.


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lunes 22 de junio de 2009

Boppy





Lamari se hace muy mayor y la gente que la rodea empieza a tener niños, está Olivia, están un par de Daniellas, Iriria, y dentro de poco estará Teresa. Mis amigas se hacen madres y estoy descubriendo todo un nuevo mundo.
Hoy en día andamos algo desnaturalizados con respecto a lo de ser padres, hay tan pocos niños que resulta muy complicado saber qué hay que hacer una vez el niño sale del bombo.
Hace poco descubrí Boppy, lo usaba mi amiga Débora para dar de amamantar a su hija. Es un producto muy simple y sencillo, un cojín. Pero tremendamente útil para sostener al niño y proteger tu espalda. Lo realmente maravilloso de Boppy, es que es un producto versátil. En torno a la maternidad hay un negocio inagotable de cosas que se compran y van dejando de ser útiles en espacios de tiempo muy breves. Sin embargo Boppy es absolutamente reciclable ya que no deja de ser útil en ningún momento. Una vez que cumple su función "sopote" empieza a transformarse en un juguete para el niño, y también sirve para enseñarle cómo sentarse. Es una idea muy sencilla, pero absolutamente genial, tanto es así que ha sido elegido un montón de veces Producto Infantil del Año en Estados Unidos.
Para más información os recomiendo que visitéis la página:
http://www.boppyworld.com
En ella además de encontrar los productos Boppy podéis acceder a juegos e informaciones muy útiles.

martes 16 de junio de 2009

el asesino y el suicida


Hay un refrán que dice que quienes duermen en el mismo colchón son iguales de condición. Las parejas son un enriquecedor objeto de estudio, sobre todo esas que se empeñan en ir en paquete y hablan en plural mayestático, como si cada uno de ellos no estuviese lo suficientemente seguro de lo que dice y tiene que apoyarse en el otro para dar más fuerza a sus palabras.
Me gustan las parejas, los recién casados que, de repente, al vivir juntos igualan su peso, uno come menos, el otro más. O los que parece que se han comido parte del otro, unos lucen huesos, los otros grasas. Unos hablan mucho, los otros siempre callan, uno se come las aceitunas de la ensalada, el otro los pepinillos...
Pasa con los gemelos, con el mismo contenido genético pero rasgos tan complementarios. Con diferentes funciones entre ellos e iguales al resto de la gente. Pasa con los viejecillos que veo en el ambulatorio (tengo que ir todas las semanas a renovar mi baja). Funcionan como máquinas ensambladas, uno es sordo, la otra medio ciega, los dos caminan juntos, y se tuercen hacia el mismo lado, con la misma cadencia, uno es los pedales, el otro la rueda.

La naturaleza nos hace adaptativos, y al final, el entorno termina por convertirnos en piezas del mismo mecanismo. En vosotros está verlo triste, o simplemente mágico.

sábado 6 de junio de 2009

En el jardin de mis cenizas



No tengo muy buena relación con las plantas.Y lo siento mucho. Alguien que no sabe cuidarse demasiado bien es difícil que pueda cuidar de otro ser vivo. Hace dos años me compré un aloe vera, adoro esa planta y, en general, todas las plantas grasas.
El aloe resistió con fuerza sus primeros doce meses de vida, luego, decidí someterle a prueba y lo saqué al balcón.
-Sobrevivirá solo -dije- y eso nos hará más fuertes a ambos.
Está muerto, como mi precioso ordenador y como mi cabeza.
Aún así me gustan las plantas y no cejo en mi empeño de hacerme amiga de ellas. Me compraré un nuevo aloe y esta vez intentaré regarlo... si no me funciona, tengo un grandioso plan. Quizá todo esto sea demasiado macabro, pero si os soy sincera, a mi no me lo parece.
El titular es: voy a obligar a mis herederos a cuidar un jardín con mis cenizas.
Creo que tendré hijos solo para eso. Y lo sé, es una verdadera faena eso de dejar últimas voluntades. Eso de que te tengas que ir al mar a tirar las cenizas de una hermana de tu abuela, pero también a la ermita del pueblo, y a la casa de sus padres y en el cementerio junto a la tumba de su familia. Y tú tienes que moverte de un lado para otro con un tarrito de porcelana, que no sabes si te va a dar de sí todo lo que necesitas, porque no hay en el mercado un dosificador de cenizas para muertos caprichosos. Abriendo la tapa cuando crees que no pasa nadie, sin respirar no sea que del aire la tía abuela se esparza y te posea... (te inquieta la idea de acabar como ella desayunando pan mojado en leche).
La hermana de tu abuela nunca compró un Cosmopolitan, así que en toda su vida hizo ningún test de esos de ¿qué prefieres?, ¿ mar o montaña? si hubiese leído un Cosmopolitán no habría muerto sola y con bigote, pero sobre todo: ¡tendría definidos sus gustos! Ahora que está muerta quiere estar en todas las partes donde no la besaron.

Mi deseo es un poco más sencillo:
quiero que con mis cenizas planten un limonero, como los que planta la gente en los balcones de Roma, mi amiga Alicia y yo nos pasamos un año robando limones y naranjas amargas que al final servían para hacer esculturas en el jardín. Me gustaría que también hubiera girasoles, que los amo desde que Giona me hizo el mejor regalo de cumpleaños que recuerdo. Esos regalos que llegan cuando estás lejos de los regalos de la familia, y crees que a nadie le importa que sea un día especial en tu vida. También quiero que planten aloe vera para saldar mi deuda con su especie.
Quizá cambie de idea si algún día tengo hijos y llego a quererles, quizá entonces decida que no voy a molestarles con mis últimas voluntades. Así que también tengo un plan B. Que ya os contaré en mi próximo post.

jueves 28 de mayo de 2009

lamarimeencanta

Os invito a conocer mi nuevo blog y a cambiar vuestras vidas...

http://www.lamarimeencanta.com

lunes 18 de mayo de 2009

Cuando las manzanas se ponen malas, hay que hacer compota

Mi ordenador murió en febrero, un poco antes mi blog parpadeaba, ese mes decidió morir también. Yo les hice el luto y como me parecía algo absurdo, deje morir mis nervios, y así hago luto por todo. Ahora estoy de baja.

Antes de estar de baja, me perdía en mi propia calle, me daban crisis de pánico en el Supercor, y lloraba todos los domingos por la noche en casa; lloraba también los lunes, martes, miércoles, jueves y viernes en el trabajo, y lo hacía también en la calle siempre que me perdía. Antes de todo eso, me pasé un año con una extraña gastroenteritis que aparecía sólo los fines de semana... No deja de ser curioso ya que uno de mis grandes problemas es que me lo quedo todo dentro... a cualquiera con un poco de mal gusto se le ocurriría hacer una gracia al respecto. Antes aún, trabajaba durante todo el día, me levantaba para ir a trabajar y volvía a casa a dormir. Lo hacía así con mis crisis de pánico, mis pérdidas de conciencia y mis lamentos. Ahora, afortunadamente estoy de baja aunque consciente de que es la antesala del paro.

Cuando uno está de baja con un brazo roto, la gente va a su casa a verle y le lleva bombones. Cuando lo que se rompen son los recaptadores de la serotonina o el sistema noradrenérgico, la gente te regala consejos (con lo bien que le vendrían esos bombones a mi nueva medicación siempre anhelante de comida).

Hay quien se empeña en que hagas ejercicio y salgas un fin de semana de viaje, como si ellos poseyeran el secreto de esa felicidad que a ti ha sido negada... como si a ti no se te hubiese nunca ocurrido que puedes hacer ejercicio o ir de viaje. Como si tu fueses una de esas que hacen ejercicio o se va de viaje como objetivo de vida.

Hay quien te da consejos para solucionar tu problema con la autoridad: "lamari, es que tienes que aprender a vacilar a la gente".
Pues mira, lo siento -piensas- pero es que soy una sosa y todavía no tengo suficientemente perfeccionada mi imitación de Chiquito de la Calzada como para que se dé una situación como esta:
666: "lamari, tú estás tonta o qué, para mañana tienes que hacerme un informe".
lamari chiquito: "no puedorrrrr no puedorr, no puedorr".

Otros, generalmente el mismo que quiere que hagas el no puedorrr, te dicen algo así como que el trabajo no merece la pena y que hay que aprender a vivir fuera. Y tú no puedes contestar por tres razones: una, por que tienen razón y tú nunca discutes la verdad; dos, por que cuando hablas de tu baja se te pone cara de pena y no te da tiempo a cambiarla, y tres, por que queda muy mal aquello de decir que hay profesiones y profesiones, y que tú -que vales mucho- manejas el concepto de frustración... Una frase así crea mucha tensión, y, además, el otro ya no puede decirte aquello de que "tienes que quererte" una frase que cierra toda conversación sobre tu baja.

Como decía, está la gente y luego está Rub que en su afán terapeútico -como buen psicólogo- intenta que haga la cena y limpie la casa porque "tengo que estar ocupada", como si leer durante todo el día no fuera suficiente (tengo que agradecerle a aquellos que me han regalado libros su gran aportación a mis primeras semanas de reclusión casera... la verdad es que daba pena).

Lamari escribe este post, precisamente, por que antes de estarlo me reía un poco de los deprimidos y de sus bajas. Les ponía a todos a trabajar para que se les pasara... Claro, que como siempre les he considerado unos locos nunca me he atrevido a darles consejos sino que -como dice la sabiduría popular- siempre les ha dado la razón: "que te quieres suicidar... pues si es lo que te apetece, adelante, haz lo que tú sientas.... quiérete hombre!"... Cómo me gustaría que los otros fuesen Lamari.

Como soy una detractora de las enfermedades psicológicas y sus portadores, mi trabajo ha sido doblemente duro, por un lado aceptar mi debilidad, y por otro lado, explicársela a mis padres: "Papá, yo estoy bien, pero hay mucha gente que está muy mal y no va al psicólogo, así que yo tengo que ir para poder aguantar".

Desde entonces he pasado todos los procesos: adelgacé seis kilos en dos meses, sin ejercicio y sin parar de comer; luego me medicaron y me puse sùper-contenta aunque me temblaban brazos y piernas. En todo este tiempo mi cuerpo sudaba a chorros y mi pelo supuraba grasa, mi cara estaba desencajada; me cambiaron y aumentaron la medicación,y dejé de temblar aunque eso supone que a veces me quedo colgada como el Windows Vista. Mi ánimo decae por momentos y pienso en comida,los seis kilos van cayendo, luego como y a empezar de nuevo. Arriba-abajo-al centro(...).

Hay días buenos y días malos, pero mi hipocampo ha dejado de ser una lenteja y parece que de nuevo pienso. Cuando tenía ansiedad no pensaba, tampoco dormía así que no me acuerdo cómo pasaban los días. Afortunadamente aunque he llegado algo tarde, aún estoy a tiempo, el psiquiatra me explicó que cuando nos sometemos a una fuente estresora, esta genera unos síntomas, y cuanto más tiempo estés sometido a la fuente... más probabilidades se tiene de que los síntomas tomen vida propia.

Mis síntomas tienen vida propia y mi nuevo ordenador también... lo llamo nuevo para distinguirlo de mi querido MacBook muerto... en realidad es el viejo ordenador de mi padre, que se enciende y apaga cuando quiere... y lo que es peor: No me permite hacer autofotos, si me acordase con certeza, diría que es en lo que gastaba mi vida en los periodos de ansiedad. Encontraré algo en lo que gastar mi tiempo, Lamari deprimida, pero no tonta.

A todos los que aún estéis por ahí... que sepáis que lamari -en proceso de reciclaje- vuelve, y lo hace en forma de compota de tuttifrutti. ummmhhhhh!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

martes 13 de enero de 2009

año de nieves...


Me gustan la nieve, las vacaciones y la crisis. Nos unen, nos paralizan y nos hacen relativizar... creo que por esta lógica también voy a hacerme fan de las guerras y de las noticias. Por ejemplo, el otro día anunciaron en el telediario que ya no hay más festivos hasta abril, me encantó la idea de que en ese momento todos los espectadores estábamos unidos por el mismo pensamiento inútil: "joé menudo trimestre" ¿os dais cuenta? media España pensó en el mismo instante "joé menudo trimestre", ¿qué pensaría Uri Geller de todo esto?.



Según me hago mayor me interesan más las noticias, y gracias a eso mi visión del mundo se va distorsionando año tras año, no me da tiempo a pensar en mis cosas, porque la actualidad me lleva y guía mis conversaciones. Lo de el trimestre maldito me ha dado para tres cafés y un viaje en tren.



La nieve es noticia, y disfruto con todo lo que pasa con la nieve. No hablo de cómo se les ilumina la cara a los niños ni de esas batallas de nieve que me han proporcionado alguna que otra anécdota estos días más propias del blog de rub. Lo que realmente me fascina es el fenómeno bola de cristal, cómo la nieve tiene ese poder de capturar una ciudad en un instante, como en los típicos souvenirs de recuerdo con nevadas ciudades en miniatura. Este viernes por ejemplo, gran nevada en Madrid. En las empresas muchos jefes no pudieron ir a trabajar por la nieve, debe de ser que las autopistas de jefes quedaron colapsadas mientras que las de los curritos fluían aunque fuese lentamente... y yo siempre quejándome de la diferencia de clases sin darme cuenta de que las mejores carreteras son para los pobres.



El hecho, es que de repente el viernes la gente estaba encerrada en sus coches y atrapada en las carreteras... y no pasó nada, absolutamente nada. El mundo no se paralizó, la vida seguía... y encima teníamos ante nosotros una nueva e interesante noticia: quien sabe cuantos años hacía que no caía una nevada de tamaño porte en la capital, nevadas en tal o cual pueblo, la iniciativa de unos jubilados de hacer un muñeco de nieve y las interesantes entrevistas a esa señora que nos confirma que sí, que ha nevado mucho, que para ir al quiosco se ha cerrado bien el abrigo y se ha puesto una bolsa en la cabeza y que hoy va a hacer potaje...



Tengo que apuntar en algún lado que la mayoría de tareas urgentes que hago al día en mi trabajo, son inútiles... las puede arrastrar la nieve, como una lengua glaciar, dejan de tener importancia en el momento en el que una autopista se colapsa o vienen a vernos los príncipes... esta idea puede que me de para cuatro cafés y un par de viajes en tren.



Y sí, vengo de vacaciones, y por eso todo me parece genial, he estado todos los días tumbada en el sofá, sin hacer nada como cuando era estudiante, como cuando hay nieve. No he salido de la ciudad porque hay crisis y aunque a mí aún no me ha tocado en lo económico, me parece un momento genial para justificar mi pobreza endémica. Ya no soy una pobre mujer, es que hay crisis.

Como veis todo era una excusa para escribir de nuevo y agradecer vuestros comentarios, pero desde que he decidido desarrollar mi faceta esotérica he perdido un poco de interés por la blogsfera.


miércoles 19 de noviembre de 2008

Blade Runner


Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad? Eso es lo que significa ser esclavo.

Amo Blade Runner porque tras  dos horas pegado a la pantalla en estado de conmoción , aún te queda esta perla final  pronunciada por Roy (Rugter Hauer) antes de morir en manos de Rick (Harrison Ford). 
El otro día me acordé de esta frase viendo a Punset en el programa de BuenaFuente. Cuando le preguntaron qué era la felicidad, dijo algo tan simple  como que nos sentíamos felices cuando no sentíamos miedo, cuando ejercíamos control sobre alguna de las parcelas de nuestra vida.
En estos últimos meses vivo situaciones que albergadas bajo la gran estela de la palabra crisis han convertido este periodo en uno de los más duros que recuerdo. 
Parece que con la crisis, el miedo se ha instalado en nuestra vida cotidiana,nos sentimos inseguros, nos privamos de aquello que nos puede hacer disfrutar  ante la idea de estar gastando  nuestros últimos recursos, agachamos la cabeza, retrasamos las decisiones, agradecemos tener empleo, y comprendemos que no nos aumenten el sueldo, miramos solidarios a aquellos que nos deben dinero. Permitimos que los otros, también presos por el miedo se conviertan en oscuros replicantes que a lo  Rugter Hauer mueren matando.
Lástima que los oscuros replicantes replicados para hacer más duro  mi camino no tengan ni un mínimo de arte como para que me consuele pensando que vivo dentro de Blade Runner. Lástima, que con el miedo, nos encontremos un paso más lejos de la felicidad de Punset y algo más cerca de vivir como esclavos.
Suerte que aún me queda la brujería.

jueves 16 de octubre de 2008

lamari comunica

lamari está trabajando mucho, mucho, mucho y no tiene tiempo de leer vuestros blogs y apenas de contestar al suyo. Pero me había propuesto actualizar una vez a la semana y aquí estoy para constatar -aunque sea- aquello que Rub me dice ultimamente con cara de pena "lamari, tú no tienes vida".
Dejo a vuestra libre interpretación esas palabras, quizá podáis arrojar algo de luz al asunto.