miércoles 4 de noviembre de 2009
domingo 25 de octubre de 2009
me niego. un día revirado, nada más.
Después de unas pequeñas vacanze romane, con las pilas cargadas y una gran dosis de nostalgia mitigada por un presente y un futuro que se me antoja difícil pero positivo.
Hace diez años que fui por primera vez a Roma, y la ciudad eterna, es diferente a mis ojos, busqué mis sitios favoritos, recorrí mis calles preferidas buscando momentos de mi vida... pero solo encontré nostaliga, no hacia mi juventud, sino ante la falta de Rub, que no estuvo a mi lado para conocer de nuevo una ciudad más adecuada a mi vejez prematura.
Me niego a ser parte de eso que llaman generación X y que hoy veo publicado en El País.
No quiero ser joven... basta que no se me caigan demasiado las carnes, basta que no me salgan demasiadas arrugas, pero por el resto... me niego a ser target comercial, me niego a soñar con IPod y otras vulgaridades de masa, a descubrir nuevos locales de moda, a bailar hasta las tantas...ME NIEGO.
No creo en el life style, esa trampa que se inventaron las marcas para a través de la publicidad vendernos identidad. Quieren que seamos eternamente jóvenes, eternamente preocupados por el consumo, eternamente atados de pies y manos a pagos y deudas. ME NIEGO.
No soy lo que consumo, no soy aquello que hago, no soy un conjunto de gustos...
todo lo necesario para la vida se puede encontrar en las tiendas de los chinos, el resto, lo único importante, está en mis ojos, únicos y particulares, míos, más allá de las generaciones, más allá de las modas... esos ojos que solo toman de referencia los ojos de Rub.
Gracias a mi amor, por llenarme de certezas...
Hace diez años que fui por primera vez a Roma, y la ciudad eterna, es diferente a mis ojos, busqué mis sitios favoritos, recorrí mis calles preferidas buscando momentos de mi vida... pero solo encontré nostaliga, no hacia mi juventud, sino ante la falta de Rub, que no estuvo a mi lado para conocer de nuevo una ciudad más adecuada a mi vejez prematura.
Me niego a ser parte de eso que llaman generación X y que hoy veo publicado en El País.
No quiero ser joven... basta que no se me caigan demasiado las carnes, basta que no me salgan demasiadas arrugas, pero por el resto... me niego a ser target comercial, me niego a soñar con IPod y otras vulgaridades de masa, a descubrir nuevos locales de moda, a bailar hasta las tantas...ME NIEGO.
No creo en el life style, esa trampa que se inventaron las marcas para a través de la publicidad vendernos identidad. Quieren que seamos eternamente jóvenes, eternamente preocupados por el consumo, eternamente atados de pies y manos a pagos y deudas. ME NIEGO.
No soy lo que consumo, no soy aquello que hago, no soy un conjunto de gustos...
todo lo necesario para la vida se puede encontrar en las tiendas de los chinos, el resto, lo único importante, está en mis ojos, únicos y particulares, míos, más allá de las generaciones, más allá de las modas... esos ojos que solo toman de referencia los ojos de Rub.
Gracias a mi amor, por llenarme de certezas...
miércoles 23 de septiembre de 2009
Tuttifruttidimari
Así es Fruttidimari, su dueña lo abandona y luego toca hacer un vida mix sobre los últimos acontecimientos.
En primer lugar, he decidido auto encantarme, así que aquí va mi encanto: Qué Felices Somos. Me lo dedico a mí, se lo dedico al novio más guapo del mundo y se lo dedico también a Ali.
Hace poco estuvimos en el pueblo de Ali, y su madre nos descubrió la anécdota fundamental que ha permitido que por fin llegue a entender a mi amiga en toda su plenitud. Su madre decía que cuando era pequeña y salían a comer a un restaurante, Ali, con el plato delante decía: Qué felices somos! y miraba a sus padres con orgullo antes de ponerse pilfa y ser aún más feliz.
Ali es una mujer que con los ojos llorosos siempre dice que está bien, y ese, es el secreto absoluto de la felicidad.
Este periodo ha sido un poco feo, lleva siendo feo mucho tiempo, pero en las últimas semanas me he visto obligada a luchar muchísimo por cosas prácticas, no es que haya estado muy ocupada, pero sí apagada cerebralmente, de ahí la ausencia del blog.
Estoy a punto de comenzar una nueva etapa vital y eso implica hacer un pequeño balance de cómo han ido las cosas ultimamente.
Una de mis amigas íntimas acaba de ser madre, tiene la niña más maravillosa del mundo. Es verdad que yo digo esto de todos los niños que me encuentro por el camino, pero Teresa formará parte de mi vida y eso me emociona, la oportunidad de ver crecer a alguien tan cercano a quien por motivos absurdos ya quieres aunque solo berree y se tire pedos. Pienso darle muchos besos a esa niña, de esos con babas que damos las tías, como los que intento dar a Olivia, la ahijada de Rubén... aunque esta ya anda y se me escapa, espero que Teresa tarde aún un poco en crecer.
Este verano he asistido a todos los ciclos de la vida a través de las personas que conozco, durante este año he adelgazado y engordado tantos kilos que podría protagonizar una peli española, he reído y llorado tanto que creo haber entrado en el umbral de la esquizofrenia, también me he depilado muchas veces pero los pelos siguen creciendo. Me he sentido muy cercana y muy lejana de las personas a las que quiero u odio y solo he sacado en claro una cosa, no sé nada de la vida más alla de que tiene cuatro letras.
Profesionalmente me va mal, muy mal y económicamente también. He perdido alguna que otra batalla, pero tengo la victoria moral de que mi ausencia del trabajo se ha notado, no porque echasen de menos mi contundente figura en los parajes laborales, sino porque en mi trabajo, por suerte o por desgracia, las cosas se miden con datos... y los datos me avalan. A rub sin embargo le va bien, él se queja, pero será alguien grande, lo sé. Solo espero poder estar a su lado para que pueda mantenerme cuando esté forrado.
Ahora me toca empezar de nuevo, un poco falta de energías, un poco derrotada y muy muy despistada. Sin saber por dónde empezar y demasiado despegada de la realidad. Pero no todo es el trabajo, o no todo es el sistema laboral que conozco, y si tengo que hacer una evaluación de cómo estoy ahora, arruinada, casienparo y asustada a como estaba hace un año... Creo que salgo ganando. Nunca me faltará un plato de comida... y entonces, cuando me siente a la mesa a comérmelo podré decir siempre eso de
Qué Felices somos.
En primer lugar, he decidido auto encantarme, así que aquí va mi encanto: Qué Felices Somos. Me lo dedico a mí, se lo dedico al novio más guapo del mundo y se lo dedico también a Ali.
Hace poco estuvimos en el pueblo de Ali, y su madre nos descubrió la anécdota fundamental que ha permitido que por fin llegue a entender a mi amiga en toda su plenitud. Su madre decía que cuando era pequeña y salían a comer a un restaurante, Ali, con el plato delante decía: Qué felices somos! y miraba a sus padres con orgullo antes de ponerse pilfa y ser aún más feliz.
Ali es una mujer que con los ojos llorosos siempre dice que está bien, y ese, es el secreto absoluto de la felicidad.
Este periodo ha sido un poco feo, lleva siendo feo mucho tiempo, pero en las últimas semanas me he visto obligada a luchar muchísimo por cosas prácticas, no es que haya estado muy ocupada, pero sí apagada cerebralmente, de ahí la ausencia del blog.
Estoy a punto de comenzar una nueva etapa vital y eso implica hacer un pequeño balance de cómo han ido las cosas ultimamente.
Una de mis amigas íntimas acaba de ser madre, tiene la niña más maravillosa del mundo. Es verdad que yo digo esto de todos los niños que me encuentro por el camino, pero Teresa formará parte de mi vida y eso me emociona, la oportunidad de ver crecer a alguien tan cercano a quien por motivos absurdos ya quieres aunque solo berree y se tire pedos. Pienso darle muchos besos a esa niña, de esos con babas que damos las tías, como los que intento dar a Olivia, la ahijada de Rubén... aunque esta ya anda y se me escapa, espero que Teresa tarde aún un poco en crecer.
Este verano he asistido a todos los ciclos de la vida a través de las personas que conozco, durante este año he adelgazado y engordado tantos kilos que podría protagonizar una peli española, he reído y llorado tanto que creo haber entrado en el umbral de la esquizofrenia, también me he depilado muchas veces pero los pelos siguen creciendo. Me he sentido muy cercana y muy lejana de las personas a las que quiero u odio y solo he sacado en claro una cosa, no sé nada de la vida más alla de que tiene cuatro letras.
Profesionalmente me va mal, muy mal y económicamente también. He perdido alguna que otra batalla, pero tengo la victoria moral de que mi ausencia del trabajo se ha notado, no porque echasen de menos mi contundente figura en los parajes laborales, sino porque en mi trabajo, por suerte o por desgracia, las cosas se miden con datos... y los datos me avalan. A rub sin embargo le va bien, él se queja, pero será alguien grande, lo sé. Solo espero poder estar a su lado para que pueda mantenerme cuando esté forrado.
Ahora me toca empezar de nuevo, un poco falta de energías, un poco derrotada y muy muy despistada. Sin saber por dónde empezar y demasiado despegada de la realidad. Pero no todo es el trabajo, o no todo es el sistema laboral que conozco, y si tengo que hacer una evaluación de cómo estoy ahora, arruinada, casienparo y asustada a como estaba hace un año... Creo que salgo ganando. Nunca me faltará un plato de comida... y entonces, cuando me siente a la mesa a comérmelo podré decir siempre eso de
Qué Felices somos.
jueves 6 de agosto de 2009
11111
Hace ya algún tiempo me hice el test del freaky en internet, y me dio una puntuación muy alta, qué se le va a hacer, sé mi edad en números binarios, y decoro mi hogar con dibujos hechos por mí misma... Cuando me hice aquel test mis dibujos aún no tenían un poder curativo... es algo tan freaky que ni siquiera hay una pregunta en el test que recoja esa faceta de mi vida.
El caso es que soy una persona más bien reservada, cuando bebo más de la cuenta a veces me pongo parlanchina, pero normalemente se puede decir que carezco de grandes habilidades sociales, más bien escucho y sonrío, por lo que a veces tengo que expresarme de forma algo estrafalaria.
Soy bruja, hace poco conocí a mis amigas de internet, y mi última freakada son las tertulias literarias, que -por si fuera poco- mantenemos por skype con una tertuliana que vive en Málaga. Todos los míercoles me reuno con mis amigos pseudo tertulianos a comentar un cuento de algún escritor consagrado y a leer los nuestros propios, después comemos helado y despellejamos nuestras creaciones. Cuando salgo de casa Rub me pregunta si me voy de nuevo al siglo XVIII y se ríe. Conozco muy poco a mis contertulios, pero cada vez que me llega un texto de ellos lo reconozco inmediatamente. Leo esos textos como si fuese un trabajo y me esfuerzo en los mios propios como si se los presentase a un jurado.
Luego está el viejito de enfrente de mi casa, a veces le espío, a veces me espía, yo escribo en el ordenador y le miro, el lee y me mira. Nos hacemos compañía mientras Rub está en el trabajo. A veces me dan ganas de hablarle, pero si lo hago ya no podría pasearme en bolas por casa. Su ventana está al otro lado de la calle, pero si estiro la mano desde el balcón, creo que podría chocarla con la suya. Me acompañó el día que me puse el ojo morado, si pudiese hablarle le pediría que me contase como fue, aún no lo tengo claro. La experiencia del ojo ha sido muy desagradable, pero también muy divertida, casi me mandan a una psicóloga para ver si era una mujer maltratada, Rub se puso muy nervioso, porque en ese momento estaba trabajando y pensó que si preguntaban a alguno de sus psicóticos si a esa hora estaban con él seguramente lo negarían. La gente es más amable conmigo con el ojo negro, o al menos eso me parece y es lo que cuenta.
Mi ocupación del día de hoy empieza por arreglar la mesa sobre la que escribo, la he decorado con uno de mis embrujos y ahora tengo que ir al chino a comprar un embellecedor para los cantos... rub dice que acabaré siendo una vieja chinera, y supongo que eso es una versión con bata de ser una pobre freaky.
Personalmente prefiero esa versión a la modalidad capucha o gafapasta... pringados disfrazados de inteligentes para ligar con rubias tontas.
Haré una foto de mi mesa si queda bien... quizá pueda sacar una nueva profesión de todo esto: Convierte tu mesa de mierda en una mesa mágica.
martes 28 de julio de 2009
Cronica de una boda anunciada
Lamari advierte que este post seguramente pueda resultar muy poco interesante para aquellos tan poco afortunados que no asistieron a la boda del año.
Cuando conocí a B llevaba unos pantalones de caballero de segunda mano que siempre envidié, cuando conocí a su hermana M, casualidades de la vida, llevaba los mismos pantalones y nos encontramos en la calle por casualidad, yo la reconocí porque se parecía a B... y por aquellos pantalones que tanto envidiaba.
A B, la quiero porque es una de las personas más especiales que existen en este mundo, decir esto es poco para intentar describir a B a M la quiero porque es la hermana de B. pero también ella es especial... pero toda esta introducción no tiene nada que ver con todo lo que quiero decir. De hecho necesitaría varios post para escribir sobre su talento, que va mucho más allá de lo que hacen (y lo hacen verdaderamente bien) sino que es un talento vital de esos que reconoces en tan poca gente.
Conozco a B desde hace casi catorce años, y la verdad, en aquellos días no hubiese imaginado jamás que la oiría decir mi marido. Aún no se lo he oído decir, probablemente diga my husband, y eso, para mí será mucho menos extraño. B y su husband se quieren mucho, desde hace muchos años, no es fácil quererse en wachu wachu, no es fácil quererse a lo largo de kilómetros y en diferentes culturas, pero B siempre se ríe de las gracias del husband, se ríe con el estómago porque lo adora y el husband no tiene otro remedio que querer a B. como todo el mundo, y se le ve en los ojitos cuando la mira o cuando hacen el baile de Obama, se quieren y por eso se han casado... parece lógico, pero ya sabemos que no es lo que le pasa a todo el mundo.
Por eso la boda fue perfecta, porque los novios se querían y todos los que estábamos allí queríamos a los novios y nos queríamos entre nosotros,se necesitaba poco, y aún así el marco de todas aquellas emociones, fue incomparable, todos los pequeños detalles impregnados del gusto exquisito y delicado de B. Una boda compleja que se salvó por magia o álgebra, con una mesa para vegetarianos en la que apoyamos el pulpo y el jamón y un baile en el que Rub se exhibió como una mezcla de Joaquín Cortés y Miguel Bosé con pasos de karateka que para los guiris coló perfectamente como flamenco.
B estaba estupenda, tan estupenda que me he visto obligada a llorar desde que la vi aparecer tan preciosa con su vestido vintage de dama prerrafaelita, una elección que sólo podía haber hecho ella... estaba guapísima... y yo, sigo llorando solo de pensarlo. Quiero mucho a B.
Después estábamos el resto de amigas, en primer lugar, la hermana de la novia, M. que poco tiene que ver ya con la niña que conocí con pantalones de caballero... si quedaba alguna duda sus tacones te disuadían al momento... parecía una actriz de hollywood.
Antes de continuar, creo que tengo que hacer referencia a la parábola de los talentos, cada una de las personas invitadas hacían gala de uno de ellos.
Alejandra fue sin dudas Miss piernas bonitas de la fiesta (quizá sea percepción personal.... pero las españolas eran más guapas que las inglesas). Hacía tiempo que casi no trataba con ella y el día de la boda la quise más que nunca.
Vans creó un nuevo concepto del baile llamado agitar el bombo... los kilómetros de noche se le notaron incluso preñada y lo dio todo por partida doble... sentí mucho que no pariese en la boda, hubiese sido perfecto... afortunadamente descansó algo así como cinco minutos que aproveché para robarle a su marido el rey persa e hicimos juntos el baile de jordania... Teresita se parecerá un poco a mí... y juntas dominaremos el mundo.
A Verito, simplemente le ofrecían copas y canciones mientras yo esperaba pacientemente en la barra, me hubiese gustado verla pedir toallas calientes para traer a Teresita pero no pudo ser... por otro hubiese sido una pena estropearle el look con unos vulgares guantes de latex.
Luego está Ali, a quien también conozco desde hace trescientos millones de años y juntas, B ella y yo las hemos vivido de todos los tipos, nos reímos mucho, y nos comprendemos sin contarnos nada, quizá no nos comprendamos, quizá solo creemos hacerlo, pero a mí me gusta así, porque me basta verla para estar contenta y me hace gracia intentar despertarla cuando sé que será imposible. Ali es la única persona que es capaz de negociar contigo estando sonámbula y eso hace a una persona increíble, a veces las echo mucho de menos, pero el mundo es pequeño y sé que siempre volveré a reírme con ellas... la distancia aún no ha podido evitar eso.
Me gustan mis amigas, nos autonominamos las creaters, y alguien dijo muy acertadamente que en vez de damas de honor éramos las brujas de Eastweek... para la ocasión nos transformamos un poco en meigas (algún día escribiré un post sobre las noches creaters).
De mí solo puedo decir que lloré todo el rato, hasta en la comida cuando el novio daba su discurso (las bodas guiris molan por los discursos y el novio tenía que ser presentador de televisión, cuando domine el mundo abriré un canal spanglish). Sí, lloré hasta en el viaje de vuelta, pero en la boda, me había pintado tanto que seis horas después seguía manchando todo de maquillaje, mi servilleta estaba llena de churretones marrones y tuvimos que anudarla y cantar el Jelly Jelly de los gitanos porque parecía el pañuelo de la honra. También puedo decir que estaba tan nerviosa que no pude ver a mi fuerte novio sujetar el palio (tampoco pasa nada porque ha salido en todas las fotos, B hizo muy bien en elegirle... era el más guapo). Y que ya tengo una excusa para no casarme, no se puede superar la boda de B (rub, deberías pensártelo muy bien antes de pedirle matrimonio a Richi)
Por lo demás, hay cosas que uno no debe hacer nunca cuando va de boda:
tomar laxantes, barnizarse en sainz tropez con la piel reseca y parecer negra a trozos, sacar el móvil caro en un bar perdido en Santa Cristina, contratar al peluquero del pueblo, comprarse tacones para luego llevar hawaianas, emocionarse con Dirty Dancing y esperar que tu novio te haga un porté y caer al suelo en seco, enseñar tus fotos de vacaciones y que se te cuele una cola entre ellas, gritar que vivan los novios pareciendo Ortega Cano tan agustito, bailar cerca del negro y parecer un pelele a su lado, dejar que Ali duerma o ser vegetariano habiendo pulpo.
Por último mi brindis por Kaktus y el padrino... quiero ser como ellos y ¡que vivan los novios!. Coño
sábado 18 de julio de 2009
Cuerpos parte II.Otros

Mi amiga Elodie dice que los que tienen los hombros caídos son cobardes... Y para apoyarlo cita a una serie de gente que es así, y yo la creo.
Ultimamente me gusta ver el cuerpo humano como un mecanismo, y creer que nuestras posturas acaban por delatarnos.... como si los hombros caídos se nos quedaran así de tanto encogerlos.
Yo a ese tipo de físico, con el cuello largo y los hombros en trapecio le llamo el tipo polluelo, al que hay que diferenciar del tipo gallina que es el que lucen esas mujeres de cuerpo redondo y patitas muy finas y que generalmente hablan más de la cuenta.
Cuando uno analiza los mecanismos corporales se fija en cosas como el centro de gravedad, mucha gente lo lleva desplazado y es realmente divertido ver cómo se mueven. Por ejemplo:
Hay quien camina con la cabeza hacia delante, o lo que es peor hacia los lados... lo hacen los loquitos y los muy centrados en sus propios pensamientos. La mía se ladea algo hacia la derecha, mirando hacia la izquierda... lo que en PNL sería que estoy pensando en mis emociones (¿?).
La gente muy sexual camina con la cadera hacia adelante y se suelen parar de pie ofreciéndosela a todo el que pase por ahí.¿ Podéis visualizarlo?
Los agresivos caminan con el pecho hacia arriba, ellos y los bajitos que además caminan a saltos para parecer más grandes.
Una vez analizado el centro de gravedad nos vamos a las caderas y piernas.
Hay hombres con caderas anchas.... eso no sé qué significa pero es muy feo. También está ese tipo de mujer que yo llamo Las arañitas de Borjouise. Si os proporciono la imagen de la reina de las arañitas lo vais a entender perfectamente: Ana Obregón. Son esos cuerpos que van contra su propia natura... Estaban destinadas a ser una gallina, pero las dietas las han convertido en seres enjutos con unas patejas que parecen salir de debajo de las axilas. Tienen el histrionismo de las gallinas, pero agravado por el hambre y la obsesión por sí mismas.
Luego está la mujer flecha, tienen los hombros muy finitos y el culamen muy grande y generalmente algo caído, así que como las arañitas de Bourjoise tienen dos cuerpos en uno y eso les genera luchas... no te fies.
Hay gente que camina con posturas muy estudiadas, y su cuerpo se mueve queriendo decir algo, las pijas rebeldes caminan cuadradas de hombros con el culo hacia dentro intentando imitar una postura pasota, las quiero y no puedo marcan mucho los gestos intentando parecer delicadas, pero en esa delicadeza tan marcada se ve el barrio y la dureza de los movimientos. En los hombres eso también se nota, traducen la inseguridad del barrio en gestos de vendedor de casas, y te dan la mano muy firme... esa fuerza sigue siendo de barrio.
La gente que arrastra los pies es vaga. Las mujeres que caminan imitando a las modelos quieren ser mantenidas. Los hombres que mueven la cabeza al ritmo de sus pasos, van de listos por la vida...
Hay muchas más criaturas de cuerpos difíciles... pero ya os lo contaré en otro momento, el post me está quedando demasiado largo para lo poco que cuento
viernes 10 de julio de 2009
Cuerpos parte I. El mio.

Hasta hace algunos años no tenía cuerpo, mi espíritu revoloteaba no siempre ligero, pero sí disperso. De vez en cuando recibía alguna llamada, mi cicatriz de la rodilla me avisaba de que cambiaba el tiempo (curiosamente ya no, seguramente debido a esa separación de la piel y el cuerpo que produce la edad adulta), también de vez en cuando, con esa desagradable cadencia, tenía la regla, afortunadamente a ritmo de jazz, un poco descontrolada.
Por lo demás nada, el cuerpo no existía. Un día alguien me dijo:
-¿para quien te has puesto tan sexy? -miré hacia abajo, en un gesto que es bastante normal en mí y entonces descubrí mis dos tetas saliendo del escote.
A partir de ahí mi cuerpo empezó a manifestarse, probablemente no era la primera vez que me ponía escote o algo transarente sin saberlo. Pero ese día lo vi. Ahora lo veo un poco más porque Rub me avisa y me pregunta ¿dónde vas con esas tetas? y yo que ya estoy aprendiendo un poco de castizo, sé que me está diciendo que las tengo fuera. A veces me gustaría que no me lo dijera, cuando llevo escote sin saberlo la gente cree que soy más inteligente, una de esas mujeres a las que admiro y que saben embelesarte con su cuerpo... me gustaría usar escote de forma voluntaria... pero normalmente tengo ya bastante con no ponerme la ropa al revés (y en este momento rub se reirá, porque sabe que es verdad).
Mi cuerpo es rebelde, está empeñado en cambiarme el gusto, no puedo ir vestida como las chicas que me gusta como van vestidas, no puedo ser un garçon, ni una chica de Sainz Tropez... mi amiga B. me dijo un día "estás más guapa desnuda que vestida"... y pese a que la frase es rara, era un halago, B. nunca dice cosas feas. Mi cuerpo, desnudo, es mejor que un traje exclusivo, no lo tiene nadie más. De momento a Amancio no le ha dado por vender desnudos... dentro de poco ya veremos. ¿No es curioso que nos empeñemos en vestir trajes únicos y queramos tener el cuerpo standar?.
Pero mi cuerpo, a veces es mucho más agudo que yo. De cuando en cuando, bueno, vale, siempre!!!!!!!!! me salen pelos y entonces soy consciente de que si abrazo fuertemente a alguien puedo pincharle y hacerle daño, y eso, es toda una lección de vida. Los pies son los grandes heraldos del cuerpo, el otro día bailando en una boda me avisaron de que debía retirarme, antes de que la infantería del sudor en la frente tomase medidas más contundentes para detenerme antes de que hiciese mi famoso "baile del pañuelo". Hay que tener los pies en la tierra, dicen, y para eso, cuando llega el verano y te sientes feliz, ellos te hacen daño... a veces, no hay nada más cruel que un pie, y eso nos prepara para lo malo.
Hay días en los que estoy muy muy muy fea, pero me gusta, porque luego hay días en los que estoy contenta y la gente me dice que estoy guapa, y para que eso pase hay días que hay que estar fea. Siempre me repito, pero en España es en el único país del mundo dónde decir que estás fea es síntoma de buena educación, una prueba de que quien te está hablando se preocupa por ti... Eso tiene sus ventajas, porque cuando estás fea, al menos consigues que la gente se preocupe.
Cuando duermo de forma extraña me levanto con los ojos hinchados, entonces Rub me dice en su cabronismo mañanil, anda, ponte las gafas de sol, y yo le mando a tomar por culo y luego le obedezco (Rub sabe hipnotizarme). Al ponerme las gafas me parece sentir como mis ojos se pegan al cristal y entonces me creo que ese día veré las cosas mejor, mucho más de cerca.
De repente te das cuenta de que has engordado, no hay nada más entretenido que hacer dieta, es como una relación de esas malignas de pasión-odio y enganche, para eso también te prepara tu cuerpo, sufrimiento, renuncia, beneficio... magia pura. Un día estás ocupado pensando en comida y otro se te olvida comer porque de vez en cuando tu cuerpo también te respeta.
Rub y yo a veces bailamos en casa, moviendo el cuerpo a lo tonto, y entonces nos queremos mucho.
No sé cómo pude vivir tantos años sin cuerpo, porque odio y adoro cada una de sus manifestaciones, hasta cuando por la ansiedad sudaba a chorretones y parecía Camacho. No era más que una llamada de la naturaleza, un aviso que tenía que haber sido escuchado a tiempo. El cuerpo nos duele y nos hace conscientes de que podemos hacer daño, de que nos hacemos daño, de que no podemos controlar todo, o simplemente que jamás inventaremos nada que nos haga disfrutar más de lo que hace nuestro propio cuerpo.
El dibujo es de Klimt, lo tengo en casa en el suelo del pasillo, de vez en cuando lo veo y pienso en todas estas cosas... otras veces solo le limpio el polvo.
Por lo demás nada, el cuerpo no existía. Un día alguien me dijo:
-¿para quien te has puesto tan sexy? -miré hacia abajo, en un gesto que es bastante normal en mí y entonces descubrí mis dos tetas saliendo del escote.
A partir de ahí mi cuerpo empezó a manifestarse, probablemente no era la primera vez que me ponía escote o algo transarente sin saberlo. Pero ese día lo vi. Ahora lo veo un poco más porque Rub me avisa y me pregunta ¿dónde vas con esas tetas? y yo que ya estoy aprendiendo un poco de castizo, sé que me está diciendo que las tengo fuera. A veces me gustaría que no me lo dijera, cuando llevo escote sin saberlo la gente cree que soy más inteligente, una de esas mujeres a las que admiro y que saben embelesarte con su cuerpo... me gustaría usar escote de forma voluntaria... pero normalmente tengo ya bastante con no ponerme la ropa al revés (y en este momento rub se reirá, porque sabe que es verdad).
Mi cuerpo es rebelde, está empeñado en cambiarme el gusto, no puedo ir vestida como las chicas que me gusta como van vestidas, no puedo ser un garçon, ni una chica de Sainz Tropez... mi amiga B. me dijo un día "estás más guapa desnuda que vestida"... y pese a que la frase es rara, era un halago, B. nunca dice cosas feas. Mi cuerpo, desnudo, es mejor que un traje exclusivo, no lo tiene nadie más. De momento a Amancio no le ha dado por vender desnudos... dentro de poco ya veremos. ¿No es curioso que nos empeñemos en vestir trajes únicos y queramos tener el cuerpo standar?.
Pero mi cuerpo, a veces es mucho más agudo que yo. De cuando en cuando, bueno, vale, siempre!!!!!!!!! me salen pelos y entonces soy consciente de que si abrazo fuertemente a alguien puedo pincharle y hacerle daño, y eso, es toda una lección de vida. Los pies son los grandes heraldos del cuerpo, el otro día bailando en una boda me avisaron de que debía retirarme, antes de que la infantería del sudor en la frente tomase medidas más contundentes para detenerme antes de que hiciese mi famoso "baile del pañuelo". Hay que tener los pies en la tierra, dicen, y para eso, cuando llega el verano y te sientes feliz, ellos te hacen daño... a veces, no hay nada más cruel que un pie, y eso nos prepara para lo malo.
Hay días en los que estoy muy muy muy fea, pero me gusta, porque luego hay días en los que estoy contenta y la gente me dice que estoy guapa, y para que eso pase hay días que hay que estar fea. Siempre me repito, pero en España es en el único país del mundo dónde decir que estás fea es síntoma de buena educación, una prueba de que quien te está hablando se preocupa por ti... Eso tiene sus ventajas, porque cuando estás fea, al menos consigues que la gente se preocupe.
Cuando duermo de forma extraña me levanto con los ojos hinchados, entonces Rub me dice en su cabronismo mañanil, anda, ponte las gafas de sol, y yo le mando a tomar por culo y luego le obedezco (Rub sabe hipnotizarme). Al ponerme las gafas me parece sentir como mis ojos se pegan al cristal y entonces me creo que ese día veré las cosas mejor, mucho más de cerca.
De repente te das cuenta de que has engordado, no hay nada más entretenido que hacer dieta, es como una relación de esas malignas de pasión-odio y enganche, para eso también te prepara tu cuerpo, sufrimiento, renuncia, beneficio... magia pura. Un día estás ocupado pensando en comida y otro se te olvida comer porque de vez en cuando tu cuerpo también te respeta.
Rub y yo a veces bailamos en casa, moviendo el cuerpo a lo tonto, y entonces nos queremos mucho.
No sé cómo pude vivir tantos años sin cuerpo, porque odio y adoro cada una de sus manifestaciones, hasta cuando por la ansiedad sudaba a chorretones y parecía Camacho. No era más que una llamada de la naturaleza, un aviso que tenía que haber sido escuchado a tiempo. El cuerpo nos duele y nos hace conscientes de que podemos hacer daño, de que nos hacemos daño, de que no podemos controlar todo, o simplemente que jamás inventaremos nada que nos haga disfrutar más de lo que hace nuestro propio cuerpo.
El dibujo es de Klimt, lo tengo en casa en el suelo del pasillo, de vez en cuando lo veo y pienso en todas estas cosas... otras veces solo le limpio el polvo.
jueves 2 de julio de 2009
El traje del emperador
Me compré una parka militar en el rastro y fuí al cumpleaños de mi abuela.
Ella me dijo: "vas hecho un Adán". Mis primas pequeñas se rieron. Con una
mano delante y otra detrás, tape como pude el lugar donde se suponía que tenían
que estar mis vergüenzas, y decidí regalarle mi parka mágica a la profesora de
francés. Conté hasta diez y esperé a verla desnuda, convertida en una Eva.
Para compensar mi arranque de abstracción voy a hablar de cirugía estética. Tengo una teoría sobre ella, creo que funcionan igual que el traje del emperador. Os acordáis aquel cuento en el que un sastre convencía al exigente emperador de que le había hecho un traje maravilloso y lo que pasaba es que iba siempre en pelotas y nadie se atrevía a decírselo?. Pues eso pasa con el mundo operado. Quien se la hace se ve mucho mejor, y quien te mira te ve con forma de globo. Globos en vez de tetas, labios de pez globo, bolitas de mofletes...
Me gustó el otro día oir hablar a Geraldine Chaplin en El Hormiguero, decía que con su cara de pasa no dejaba de hacer películas. El planchador de Hollywook ha acabado hasta con las arrugas de las caras. Ya no quedan mujeres viejas. Y las señoronas plastificadas ya no entienden porqué no les llaman para salir en bolas.
Eso me hace pensar en un post que he leído hace poco en un blog que ya no se usa, encontré el link en el blog de María. El blog en cuestión se llamaba Marika Mala y el último post iba sobre Donatella Versace, lo que más gracia me hizo al leerlo fue aquello de la Versachización de algunas famosas. Me encanta, no me había pasado inadvertido el fenómeno por el cual ves un vídeo musical y no sabes si la que canta es Beyonce, Shakira, Jennifer López o Maria Carey, ni el hecho de que para mí Ana Obregón y Bibiana Fernández hayan acabado con la misma cara. Pero ponerle un nombre a todo esto me pareció simplemente maravilloso. También advertía del peligro de que Patricia Conde se estuviese transformando en otra Donatella. Y razón no le falta, creo que me cae bien esa chica... pero sus estilismos están alcanzando un barroquismo desenfrenado, creo que en algún lugar del tercer mundo hay un niño de cinco años amasando día y noche las tinturas para fabricar su eye liner, ese mismo que usa con desenfreno... por dios, que el programa es diario, así va a acabar como poco con el amazonas! La he conocido en persona y me parece una chica monísima, además es más joven que yo, sin embargo su peinado y maquillaje empiezan a convertirse en algo parecido a obras de ingeniería. Qué necesidad...
A lo que iba, que me gusta Geraldine Chaplin haciendo de abuela. Que me llama la atención que en Elígeme se lleven siempre a las delgadas aunque sean más feas que las gordas, y que me asusta un mundo en el que todo el mundo se parezca a Donatella. ¿Será posible que para decir esto haya escrito todo un post?.
Eso me hace pensar en un post que he leído hace poco en un blog que ya no se usa, encontré el link en el blog de María. El blog en cuestión se llamaba Marika Mala y el último post iba sobre Donatella Versace, lo que más gracia me hizo al leerlo fue aquello de la Versachización de algunas famosas. Me encanta, no me había pasado inadvertido el fenómeno por el cual ves un vídeo musical y no sabes si la que canta es Beyonce, Shakira, Jennifer López o Maria Carey, ni el hecho de que para mí Ana Obregón y Bibiana Fernández hayan acabado con la misma cara. Pero ponerle un nombre a todo esto me pareció simplemente maravilloso. También advertía del peligro de que Patricia Conde se estuviese transformando en otra Donatella. Y razón no le falta, creo que me cae bien esa chica... pero sus estilismos están alcanzando un barroquismo desenfrenado, creo que en algún lugar del tercer mundo hay un niño de cinco años amasando día y noche las tinturas para fabricar su eye liner, ese mismo que usa con desenfreno... por dios, que el programa es diario, así va a acabar como poco con el amazonas! La he conocido en persona y me parece una chica monísima, además es más joven que yo, sin embargo su peinado y maquillaje empiezan a convertirse en algo parecido a obras de ingeniería. Qué necesidad...
A lo que iba, que me gusta Geraldine Chaplin haciendo de abuela. Que me llama la atención que en Elígeme se lleven siempre a las delgadas aunque sean más feas que las gordas, y que me asusta un mundo en el que todo el mundo se parezca a Donatella. ¿Será posible que para decir esto haya escrito todo un post?.
miércoles 24 de junio de 2009
semillas de la suerte
Lo que os contaba, en algún momento tenía que seguir con mi post sobre las plantas, aquí va la segunda parte.
En el barrio de mis padres, San Blas, hay una señora que se ha hecho su propio jardín en el parque. Los jardineros se lo respetan y ella se ha hecho con una pequeña parcela de terreno plagada de pensamientos y geranios entre los consabidos romeros y lavandas que pueblan por defecto toda zona verde de nueva construcción.
Es una mujer especial, probablemente conocerla no merecería la pena, pero basta con mirarla. Su cuerpo es uno de esas maquinarias oxidadas que lucen algunos viejos, las piernas separadas de forma inverosímil, las caderas a un palmo de la barbilla, los brazos que se mueven cada vez que da un paso... Cuando veo a esos viejos siempre pienso en las pelis con efectos especiales, en los robots de Terminator o en los dinosaurios de Jurasic Park. Me gusta la idea de que una vez al año se llevan a mi señora a Hollywood a estudiar su anatomía, para crear seres que se mueven por poleas con un enano dentro... Estancias cortas, claro, porque esta mujer tiene que cuidar de su jardín.
Desde que vi por primera vez el jardín conquistado, tuve ganas de hacer lo mismo, mi amiga B. me ha comentado que eso se hace mundialmente en plan guerrilla urbana para revindicar más espacios verdes, eso me molesta un poco, alguien ha tenido la misma idea que yo, y lo que es peor, lo ha convertido en movimiento. El ser humano tan obsesionado con esconderse detrás del grupo...
Pese a que sea una idea usada y de segunda mano, yo sigo muy interesada en saldar mi cuenta con las plantas, así que me he provisto de algunas semillas, que llevo siempre en el bolsillo y voy dejando al azar por todo pedazo de tierra que encuentro por mi camino. Si me leyese lamari me encanta, pensaría que eso es uno de sus encantos, pero me da igual, lo he convertido en mi propio objetivo. Me gusta la idea de plantar y sembrar, me hace pensar que estoy generando algo.
Os invito a animaros, será divertido.
En el barrio de mis padres, San Blas, hay una señora que se ha hecho su propio jardín en el parque. Los jardineros se lo respetan y ella se ha hecho con una pequeña parcela de terreno plagada de pensamientos y geranios entre los consabidos romeros y lavandas que pueblan por defecto toda zona verde de nueva construcción.
Es una mujer especial, probablemente conocerla no merecería la pena, pero basta con mirarla. Su cuerpo es uno de esas maquinarias oxidadas que lucen algunos viejos, las piernas separadas de forma inverosímil, las caderas a un palmo de la barbilla, los brazos que se mueven cada vez que da un paso... Cuando veo a esos viejos siempre pienso en las pelis con efectos especiales, en los robots de Terminator o en los dinosaurios de Jurasic Park. Me gusta la idea de que una vez al año se llevan a mi señora a Hollywood a estudiar su anatomía, para crear seres que se mueven por poleas con un enano dentro... Estancias cortas, claro, porque esta mujer tiene que cuidar de su jardín.
Desde que vi por primera vez el jardín conquistado, tuve ganas de hacer lo mismo, mi amiga B. me ha comentado que eso se hace mundialmente en plan guerrilla urbana para revindicar más espacios verdes, eso me molesta un poco, alguien ha tenido la misma idea que yo, y lo que es peor, lo ha convertido en movimiento. El ser humano tan obsesionado con esconderse detrás del grupo...
Pese a que sea una idea usada y de segunda mano, yo sigo muy interesada en saldar mi cuenta con las plantas, así que me he provisto de algunas semillas, que llevo siempre en el bolsillo y voy dejando al azar por todo pedazo de tierra que encuentro por mi camino. Si me leyese lamari me encanta, pensaría que eso es uno de sus encantos, pero me da igual, lo he convertido en mi propio objetivo. Me gusta la idea de plantar y sembrar, me hace pensar que estoy generando algo.
Os invito a animaros, será divertido.
lunes 22 de junio de 2009
Boppy


Lamari se hace muy mayor y la gente que la rodea empieza a tener niños, está Olivia, están un par de Daniellas, Iriria, y dentro de poco estará Teresa. Mis amigas se hacen madres y estoy descubriendo todo un nuevo mundo.
Hoy en día andamos algo desnaturalizados con respecto a lo de ser padres, hay tan pocos niños que resulta muy complicado saber qué hay que hacer una vez el niño sale del bombo.
Hace poco descubrí Boppy, lo usaba mi amiga Débora para dar de amamantar a su hija. Es un producto muy simple y sencillo, un cojín. Pero tremendamente útil para sostener al niño y proteger tu espalda. Lo realmente maravilloso de Boppy, es que es un producto versátil. En torno a la maternidad hay un negocio inagotable de cosas que se compran y van dejando de ser útiles en espacios de tiempo muy breves. Sin embargo Boppy es absolutamente reciclable ya que no deja de ser útil en ningún momento. Una vez que cumple su función "sopote" empieza a transformarse en un juguete para el niño, y también sirve para enseñarle cómo sentarse. Es una idea muy sencilla, pero absolutamente genial, tanto es así que ha sido elegido un montón de veces Producto Infantil del Año en Estados Unidos.
Para más información os recomiendo que visitéis la página:
http://www.boppyworld.com
En ella además de encontrar los productos Boppy podéis acceder a juegos e informaciones muy útiles.
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